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"La columna del hermano José" - 5 new articles

  1. LOCUCIONES DE MARÍA PARA EL MUNDO
  2. ¿Y SI TE BESO DURANTE LA MISA?
  3. ¿DE DONDE VIENE LA EXPRESIÓN "HABLAR EX CATEDRA"?
  4. ¿DEBEMOS RECIBIR LA SAGRADA COMUNIÓN EN LA MANO?
  5. AL PIÉ DE LA CRUZ
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LOCUCIONES DE MARÍA PARA EL MUNDO



Oct 24-26 / 2014

CRISIS MODERNA
 

5. LA GENTE SE HACE LA PREGUNTA FINAL

Octubre 24, 2014
 

María

A medida que todos los problemas estallan a la vez, surge la pregunta: “¿Qué es esta era presente?” Esta es la pregunta final. ¿Me animo a dar la respuesta? Debo hablar ahora, siempre con un mensaje de esperanza. Déjenme comenzar de este modo.

Yo vine a Fátima porque preveía esta era actual. Yo llegué en medio de lo que se llamó la Gran Guerra y prometí que la guerra terminaría satisfactoriamente. Sin embargo, Yo vi en el horizonte una segunda gran guerra, de la cual dije que sucedería si las personas no escuchaban Mi Voz. Incluso le prometí a Lucía esa gran señal que fue vista y grabada por los científicos.

Mis Mensajes iban más allá de esa Segunda Guerra Mundial y profetizaban la destrucción de las naciones. Debo decir claramente que eso es para la era presente. El mundo no ha llegado todavía a ese punto, y todo lo que he dicho aún puede ser evitado, pero el tiempo es muy corto. No puedo ya contener Mi dolor. Debo seguir hablando. Los problemas actuales desplegarán nuevos y mayores problemas. Todo se desarrollará según los planes de satanás a menos que la Mujer vestida de Sol dé un paso adelante para tocar a la Tierra. Éste es el remedio, el antídoto elegido de antemano por el Padre Celestial.

¿Se Me va a robar esta “era actual”? El Padre Celestial tenía planes bien distintos. Ésta iba a ser una era gloriosa, la Era de María, la Era de la Paz, cuando satanás sería humillado e incluso vencido. Ay, esto no sucedió. Sin embargo, el don y la promesa todavía existen.

Sí, esta era presente es la culminación de los acontecimientos, pero Yo estaré con ustedes, liberando Mis poderes donde quiera que sea invitada, y en algún momento, la plenitud del don se derramará.

Comentario: El mensaje de Nuestra Señora está lleno de esfuerzo y esperanza —mientras Ella aborda la pregunta final, “¿Qué es la edad actual?”
 

CRECIMIENTO ESPIRITUAL PERSONAL

1. TENER TUS PROPIAS LOCUCIONES

Octubre 25, 2014
 

María

En medio de estos problemas, ¿cómo encuentras el camino a la paz? Yo hablaré. Escucha Mis indicaciones. ¿En dónde hablo Yo? En el silencio de tu corazón. Comienzo ahora mismo. Detente y escucha. No tengas miedo de que Yo te castigue. Algunas partes de tu vida podrían tener que cambiar. Son sólo obstáculos que deben ser barridos para que puedas ver el camino por delante.

Yo hablo en estas Locuciones mas son palabras externas, palabras generales de guía para todo el mundo. Yo prometo hablar también a cada corazón. ¿Cómo hablo Yo? ¿Qué palabras uso? Por la lectura de las Locuciones, tú sabes que Yo hablo con claridad y sencillez. Yo no uso grandes palabras, sino pequeñas palabras que hasta un niño puede entender.

También sabes que Yo señalo lo que se debe cambiar, pero siempre con palabras de aliento. Tú sabes que Mis Palabras están llenas de Promesas y Esperanza. Yo hablo con amabilidad e invito, para que nadie se ahuyente. Así es como te voy a hablar a tu propio corazón.

¿No puedo derramar el don de Locución sobre el mundo entero? No Me refiero a que te daré grandes palabras que deberían ser publicadas. Yo te daré pequeñas palabras para guiarte en tu camino. De vez en cuando, te daré palabras para otros, para tu familia o tus amigos. A veces, voy a querer que hagas un trabajo para Mí. Después, te hablaré con más fuerza en tu corazón, cuando estés mejor preparado.

¿Cuán fiel has sido en la lectura de estas Locuciones? Al hacerlo, has aprendido a escuchar Mis Palabras que hablan a tu propio corazón. Quédate inmóvil. Reza. Ve dentro de tu propio corazón. Me vas a encontrar esperando allí por ti.

Comentario: Nuestra Señora inesperadamemente pasa enseguida, de los acontecimientos mundiales a invitarnos a la oración personal y al crecimiento espiritual.
 

2. LUGARES Y GRUPOS DEDICADOS A MARÍA

Octubre 26, 2014
 

María

Cuántas Iglesias están dedicadas a Mí. Cuántos Santuarios y grupos llevan Mi Nombre. Aquí es donde Yo comenzaré porque estará muy claro que Yo estoy actuando. Cada lugar y cada grupo que lleva Mi Nombre y que ha sido puesto bajo Mi cuidado será un lugar donde Mis bendiciones comenzarán a derramarse.

Yo derramaré Mis dones en estos lugares especiales para que la fe crezca. Las personas sabrán que Yo no los he abandonado en estas horas difíciles. Por lo tanto, dejen que salgan esta palabra. Yo visitaré todos los lugares que llevan Mi Nombre. Cuando las personas entren en esa Iglesia o Santuario, Yo estaré allí a su encuentro.

Que traigan sus penas y dolores. Yo los consolaré a todos. Las lágrimas fluirán y llegará la paz. Los corazones se fortalecerán y ocurrirán signos y prodigios. Las personas sabrán que Yo he escuchado sus oraciones y oído sus suspiros.Respuestas inesperadas se darán. Todo esto es para despertar la fe, para fortalecer los corazones y para dar alegría interior. A medida que otros aprenden que un lugar se ha convertido en una gran fuente de consuelo, ellos también vendrán.

Yo no muestro una sola Iglesia ni un solo Santuario —las necesidades son demasiado grandes. Sino los grandes Santuarios que tendrán un mayor fortalecimiento porque allí Mi Nombre ha sido invocado constantemente. Las multitudes allí serán mayores. Yo he sembrado esta bendición en cada fundación de esa Iglesia o Santuario. Aquellos que lo nombraban tenían fe en Mí. Ahora, Yo quiero liberar la corriente escondida contenida en esa fe.

Oh, lector, donde haya una Iglesia o Santuario o grupo dedicado a Mí, ve allí con frecuencia y Yo liberaré esta corriente escondida en tu vida.

Comentario: Necesitamos que las Promesas de María muevan nuestra fe. Donde quiera que estén en una Iglesia o en un Santuario dedicado a Ella, deben saber que Ella cumplirá estas promesas.


    


¿Y SI TE BESO DURANTE LA MISA?


De joven estudié en colegio de curas y la verdad es que tengo muchos recuerdos, algunos terribles como los exámenes de Biología, y otros estupendos como aquellas bromas que con esmero preparábamos durante todo el año, pensando realizarlas durante los tres días de retiro “espiritual”, que debían ser de completo recogimiento y silencio. En una ocasión logramos rasurar las piernas a un chico, y casi nos mata…

En el colegio tenían la costumbre de llevarnos a Misa un día a la semana, cada 2 meses, cosa que nos gustaba mucho, sobre todo porque perdíamos las dos primeras horas de clases. Recuerdo aquella vez en que tuve la mala idea de sentarme al lado de mi novia, pero después de un microsegundo, un cura se acercó a mí diciéndome que debía cambiar de sitio. Yo no me enteraba de cuál era el problema, razón por la cual, desde ese momento nació una discusión sin fin. Ahora me pregunto: ¿Qué cosa le incomodaba al cura? ¿Tenía miedo de que yo besara a mi novia durante la Misa?

Aunque en esas Misas nunca di a mi novia aquel beso que tanto temía el cura, hoy, al contrario, lo doy a Alguien, abiertamente y con toda mi alma cada vez que vivo la Eucaristía. Este gesto de dar un beso es algo muy serio y mucho más profundo de lo que imaginamos.

Según el diccionario, la palabra “beso” significa: «Hecho de tocar con los labios, contrayéndolos y separándolos, una parte del cuerpo de una persona o una cosa en señal de amor, afecto, saludo o respeto». Esto quiere decir que besarse es expresión de amor, es un acto externo que toca las fibras más internas de nuestro ser, de nuestros sentimientos, y por esta razón une a las personas de un modo único. Es un gesto que no podemos separar de los sentimientos; una expresión real de ternura que se reserva solo para la persona que se ama.

También en la Misa existe un beso lleno de significado, aunque para muchos pasa desapercibido. Tenemos que descubrir poco a poco que la Santa Misa es, ante todo, relación de amor, diálogo, unión de nuestro ser con Dios, como diría San Agustín: un encuentro entre nuestra miseria y Su misericordia; es una relación en la cual Dios se revela al hombre como Amor Infinito. Y el hombre necesita encontrarse con Dios realmente para ser saciado, para ser feliz, para no experimentar la división en sí mismo; en una palabra, para “ser”, necesita a Dios. La Santa Eucaristía es este acontecimiento en el cual entramos en relación con Dios, encontrando así nuestra propia identidad. Por esto, justamente, el cristiano está llamado a dejarse visitar por su Amado, por el único capaz de darle sentido pleno a su existencia.

Solo después de esta breve explicación podemos entender por qué el sacerdote, comenzando la Santa Misa, hace una reverencia al altar como signo de saludo y lo besa. Este beso, expresión profunda de ternura, no es solo del sacerdote celebrante, sino que debe ser el beso que cada uno de nosotros da al Amado de su alma, quien en su infinita misericordia, nos regala la posibilidad de participar en aquel único evento en el cual podemos tocar el Amor que nos permite amar, donarnos, para encontrar así un sentido profundo a nuestra vida.

Ricardo Reyes Castillo
    

¿DE DONDE VIENE LA EXPRESIÓN "HABLAR EX CATEDRA"?


Después de ver hace unos pocos días de dónde venía la expresión “la cátedra de Pedro” (pinche aquí si desea conocerlo), nos preguntamos hoy de donde viene la muy relacionada hablar “ex cathedra” o la parcialmente españolizada “ex cátedra”, en principio íntimamente relacionada con la declaración del dogma de la infalibilidad papal por el Concilio Vaticano I y la consecuente emisión de la constitución dogmática “Pastor Aeternus” por el Papa Pío Xel 18 de julio de 1870, en la que se lee:

“El Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, esto es, cuando en el ejercicio de su oficio de pastor y maestro de todos los cristianos, en virtud de su suprema autoridad apostólica, define una doctrina de fe o costumbres como que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por esto, dichas definiciones del Romano Pontífice son en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia, irreformables.

Canon: De esta manera si alguno, no lo permita Dios, tiene la temeridad de contradecir esta nuestra definición: sea anatema”.

El Diccionario de la RAE, después de aclarar que literalmente significa “desde la cátedra”, y perfectamente de acuerdo con la declaración papal, ofrece dos acepciones para la locución:

“1. loc. adv. U. cuando el Papa enseña a toda la Iglesia, o define verdades pertenecientes a la fe o a las costumbres.
2. loc. adv. coloq. En tono magistral y decisivo”.

El Diccionario panhispánico de dudas de 2005, editado también por la Real Academia de la Lengua, aún especifica con mayor claridad:

“Ex cáthedra. Loc. lat. que significa literalmente “desde la cátedra”, en referencia a la silla (lat. cathedra) de San Pedro, desde la que se considera que el papa habla de modo infalible para sentar doctrina: «El papa es infalible cuando habla ex cáthedra, es decir, cuando define solemnemente verdades de fe y costumbres» (VV. AA. Religión [Esp. 1996]). De ese uso particular ha pasado a la lengua general -escrita frecuentemente con la grafía hispanizada ex cátedra-, donde significa ‘con autoridad’ o, peyorativamente, ‘en tono magistral o dogmático’: «Se creía un experto en el tema vasco, del que hablaba ex cátedra» (Feo Años [Esp. 1993])”.

Unas definiciones que sin embargo, ofrecen dos objeciones importantes.

La primera tiene que ver con su relación respecto de otra entrada del diccionario que tuvimos ocasión de conocer hace unos días, “cátedra”, en la que la magna obra de la Real Academia, después de recoger hasta nueve acepciones del término (pinche aquí para recordarlas), pasa por alto, precisamente, la referida al papado.

La segunda tiene que ver con las propias acepciones del Diccionario de la RAE y también con la del Diccionario panhispánico de dudas, que parecen insinuar que la expresión no se utiliza sino desde el momento en que la constitución “Pastor Aeternus” define la declaración “ex cátedra” por parte del Papa, cuando lo más probable es que la expresión fuera utilizada con bastante anterioridad a 1870. A este respecto, la Enciclopedia Católicaen inglés sostiene lo siguiente:

“La locución “ex cathedra” aparece en los escritos de los teólogos medievales, y más frecuentemente, en las discusiones que afloraron después de la Reforma con respecto a las prerrogativas papales”.

Lo que por otro lado nada tiene de particular cuando la cátedra, en origen, no es sino aquella silla en la que se sienta el obispo de cada diócesis y desde la que dictaba y dicta doctrina, que luego dará “catedral” para el lugar en el que la misma se halla.

Y sin más por hoy sino desearles como siempre que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos, me despido pues hasta mañana, emplazándoles a una nueva cita aquí, “En cuerpo y alma”.

Luis Antequera
    


¿DEBEMOS RECIBIR LA SAGRADA COMUNIÓN EN LA MANO?


No se obligará jamás a los fieles a adoptar la práctica de la Comunión en la mano, dejando a cada persona la necesaria libertad para recibir la Comunión en la mano o en la boca’

(Congregación para el Culto Divino - Protocolo #720-85)

En 1969 el Papa Pablo VI dio permiso para poder recibir la Comunión en la mano. Con ello se volvía atrás en ciertas prácticas tradicionales de la Iglesia. Basado en una frase de San Cirilo de Jerusalén en el 348 d.C., el Papa Pablo VI dio las siguientes instrucciones: ‘Cuando una persona se acerca a recibir la Sagrada Comunión, debe hacer un trono para la mano derecha con su mano izquierda, que será la que recibirá al Rey. Así con la mano que esta debajo, toma la Hostia consagrada y la lleva a su boca’.

La opción de recibir la Sagrada Comunión en la mano o en la lengua se deja a la persona que la recibe. En cualquiera de las dos formas debe hacerse con respeto a la presencia de Cristo en la Eucaristía.

Sin embargo desde 1969 la Santa Sede, aún manteniendo en vigor para toda la Iglesia la manera tradicional de distribuir la Comunión en la boca, concede a las Conferencias Episcopales que lo pidan, y con determinadas condiciones, la facultad de distribuir la Sagrada Comunión dejando la Hostia en la mano de los fieles.

Ningún Obispo está obligado a aplicar esta despensa en su Diócesis. Aún en el caso de que el Obispo permita recibir en la mano la Hostia consagrada, los fieles pueden seguir recibiendo la forma ordinaria, que sigue siendo en la boca.

La facultad de ofrecer la Comunión en la mano está regulada por las Instrucciones Domini et Inmensae Caritatis, del 29 de mayo de 1968, así como por el Ritual de Sacra Communione, publicado el 21 de junio de 1973 en su número 21.

Estas normas tienen como finalidad recordar el deber de respeto hacia la Sagrada Eucaristía, independientemente de la forma de recibir la Comunión.

En una entrevista que se realizo al sacerdote italiano Mauro Gagliardi, consultor de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Santo Padre, el 25 de diciembre del 2009 definió de forma concreta esa concesión de la recepción de la Comunión en la mano. Dijo el Padre Gagliardi en dicha entrevista:

En lo referente a recibir la Comunión en la mano, se recuerda que esto es hoy posible en muchos lugares, aunque no obligatorio, pero que sigue siendo una concesión, una derogación a la norma ordinaria que afirma que la Comunión se recibe solamente en la lengua. Esta concesión se les ha hecho a las Conferencias Episcopales que lo han solicitado, y no es la Santa Sede quien la sugiere o promueve.

Y, por supuesto, ningún Obispo miembro de la Conferencia Episcopal que ha pedido y obtenido el permiso, está obligado a aplicarlo en su Diócesis. Todo Obispo puede siempre decidir que en su Diócesis se aplique la norma universal, que está vigente a pesar de todos los indultos concedidos; norma que establece que los fieles deben recibir la Santa Comunión en la lengua.

Es curioso resaltar que el Papa Benedicto XVI da siempre la Comunión a los fieles solamente en la boca y ellos deben estar de rodillas. Cuando le preguntaron al Arzobispo Marini, Maestro de Ceremonias Litúrgicas Pontificias si el Papa continuará con esa práctica, Marini respondió: Creo que será así. No hay que olvidar que la distribución de la Comunión en la mano es todavía, desde el punto de vista jurídico, una dispensa a la ley universal, concedida por la Santa Sede a aquellas Conferencias Episcopales que lo pidieron. (L’Osservatore Romano, edición italiana, 26 de junio del 2008).

El Arzobispo Marini añadió que la modalidad adoptada por Benedicto XVI tiende a subrayar la vigencia de la norma, valida para toda la Iglesia. Con la distribución de la Comunión en la boca, agregó, se intenta resaltar la presencia real en la Eucaristía, se ayuda a la devoción de los fieles, y se introduce con mayor facilidad el sentido de misterio, aspectos que en este tiempo es urgente recuperar.

Sin embargo hay también quien está totalmente en desacuerdo con esta medida de permitir la Comunión en la mano. El Arzobispo Albert Malcolm Ranjith, Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, subrayó que al recibir la Comunión en la mano se produce un creciente debilitamiento de una conducta devota frente al Santísimo. En su opinión la Iglesia debería reconsiderar el permiso para recibirla de esta forma.

El Prelado hizo pública esta propuesta en le prólogo del libro “Dominus est: Pensamientos de un Obispo de Asia Central sobre la Sagrada Eucaristía”, escrito por el Arzobispo Auxiliar de Karagandá, Monseñor Athanasius Schneider, y editado por la Librería del Vaticano en enero del 2008. Finalizó diciendo: creo que ha llegado la hora de evaluar esta práctica y reconsiderarla y, cuando sea necesario, dejarla.

Cada cual puede tener su opinión sobre la forma que más le ayuda a recibir al Señor con la reverencia que se merece. La obediencia a la Iglesia requiere que respetemos estas opciones, y que recordemos que la Eucaristía es vínculo de caridad.

Tanto si recibimos la Sagrada Comunión en la boca como en la mano, debemos ajustarnos a lo que es permitido y a recibir con la mayor reverencia posible al Señor.

Agustín Fabra
    

AL PIÉ DE LA CRUZ


No son muchas las personas…, que estuvieron al pie de la cruz, sufriendo con el Señor hasta el último momento y entre ellas hay una principal que es su madre, para cualquier mujer de este mundo, madre de un único hijo, el amor a este no lo comparte con otros hermanos. Personalmente tengo cierto grado de experiencia en este tema, por haber sido hijo único de mi madre carnal y al mismo tiempo hijo único de una hermana suya, casada pero sin hijos, la cual me tenía también por hijo suyo. Creo que por haber sido hijo único de dos madres, hermanas entre sí, mi experiencia en esta situación de amor entre madre e hijo, me permite hacerme una idea del mutuo dolor de María nuestra madre celestial y del Señor hombre al fin y al cabo, que como tal también tuvo el dolor de ver a su madre sufriendo al pie de la cruz.

Hay que tener muy clara la idea, de que los sufrimientos de nuestra alma, son siempre superiores en profundidad e intensidad a los sufrimientos de origen material que se nos producen por el desgarro de la carne de nuestro cuerpo. Y ello tiene una explicación lógica, porque nuestra alma al ser espíritu es inmortal y pertenece a un orden superior, al mismo al que pertenece y es Dios mismo.; mientras que los sufrimientos que tienen su origen en nuestra carne material, son siempre inferiores en profundidad e intensidad y en su duración. Por tener ellos su origen en el orden inferior de la materia, al que pertenece nuestro cuerpo mortal.

Son muchos exégetas los que estiman que el verdadero sufrimiento del Señor, fue en Getsemaní, en el Huerto de los olivos donde se retiró a orar. San Marcos nos dice: 33 Tomando consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, comenzó a sentir temor y angustia, 34 y les decía: Triste está mi alma hasta la muerte; permaneced aquí y velad. 35 Adelantándose un poco, cayó en tierra y oraba que, si era posible, pasase de El aquella hora 36 Decía: Abbá, Padre, todo te es posible; aleja de mí este cáliz; más no sea lo que yo quiero, sino lo que tú quieres”. (Mc 14,32.36). San Lucas que era medico es más explícito, y nos dice; "39 Salió y, como de costumbre, fue al monte de los Olivos, y los discípulos le siguieron. 40 Llegado al lugar les dijo: Pedid que no caigáis en tentación. 41 Y se apartó de ellos como un tiro de piedra, y puesto de rodillas oraba 42 diciendo: Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 Entonces, se le apareció un ángel venido del cielo que le confortaba. 44 Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra. 45 Levantándose de la oración, vino donde los discípulos y los encontró dormidos por la tristeza”. (Lc 22, 39-45).

En los acontecimientos posteriores, el Señor, perdió mucha sangre, pero la hematidrosis, el hecho de sudar sangre por razón de una situación agónica, no la tuvo en el calvario sino en Getsamaní. El peso espiritual de todos los pecados de los hombres le aplastó en ese momento, fue un sufrimiento totalmente espiritual no material de su cuerpo, y por ello más doloroso de lo que le había de suceder después.

Pero de todas formas, fueron terribles los dolores materiales del Señor y a nosotros nos impresionan más, porque vivimos muy pendientes de las necesidades materiales de nuestros cuerpos y apenas le prestamos atención a las necesidades espirituales de nuestra alma, Desde luego que fue terrible, primero la flagelación, hecho más que suficiente para matar a una persona; a continuación la coronación de espinas y más tarde la subida al Calvario con el madero del patibulum, que era el palo horizontal, pues el vertical, llamado stipes o staticulum, ya estaba preparado en el calvario.

La iconografía tradicionalmente nos ha representado siempre al Señor, llevando la totalidad de la cruz, pero ello no fue así, ya que la costumbre romana, que es la que se seguía, nos dice esta que el reo cargaba con el patibulum que solía ser un madero de unos 60 o 70 kilos, el cual no pudo ser sostenido por el Señor y el centurión romano llamado exactor mortis, pues su función era la de dar cuenta de la muerte del reo, tuvo temor a que el Señor se les muriese antes de llegar a crucificarlo, por lo que el centurión, ordeno que se le ayudase,

Desde luego que hubo otras personase, al pie de la cruz además de la Virgen, pero como hombre, solo estuvo San Juan evangelistas, el discípulo amado, en el que, el amor fue en el, mas fuerte que el temor, los demás discípulos estaban aterrados, Es sorprendente la fuerza del Espíritu Santo que días más tarde transformó, aquellos hombres inculto y cobardes en hombres ilustrados, conocedores al milímetro de la doctrina predicada por su Maestro, conocedores de diversas lenguas y sobre todo, dispuesto a morir, por aquel a quien habían abandonado en las terribles horas del Calvario, Y ciertamente que murieron todos con la palma del martirio con la curiosa excepción del discípulo amado, en el que su amor pudo más que su miedo y por ello estuvo allí. Y esto ¿por qué fue así? Podemos analizar este hecho creándonos una serie de hipótesis, de las cuales nunca sacaríamos la realidad del porqué San Juan evangelista el discípulo amado no murió mártir. Quizás pudiese ser que sufrió un martirio incruento anticipado participando del sufrimiento del Señor en la cruz.

            Desde Luego que todos sabemos que la fuerza del amor, es tremenda muy superior a la del odio que es su antítesis del amor. Y ello es así porque Dios es amor y solo amor tal como repetidamente nos lo ha dicho: precisamente el discípulo amado, San Juan evangelista, que fue él que con más fuerza debió de penetrar en el conocimiento del Señor, porque era el que más le amaba y existe una esencial, característica del amor que es la reciprocidad. Por ello San Juan de la Cruz, otro gran amador de Cristo, nos decía: “Donde no hay amor, pon amor y encontrarás amor”.

Mi más cordial saludo lector y el deseo de que Dios te bendiga.

Juan del Carmelo
    


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