Click here to read this mailing online.

Your email updates, powered by FeedBlitz

 
Here is a sample subscription for you. Click here to start your FREE subscription


"La columna del hermano José" - 5 new articles

  1. INTERCEDER
  2. CAROLINE INVOCABA ESPÍRITUS Y HACÍA RITUALES DE REIKI Y CON CRISTALES: LE CAMBIÓ UNA MISA DE JUEVES
  3. FRANCISCO EN EL ÁNGELUS: EN LA CONFESIÓN NO ENCONTRAMOS AL JUEZ SEVERO SINO AL PADRE MISERICORDIOSO
  4. ME SIENTO UN NÁUFRAGO ESPIRITUAL
  5. ¿SERÁ CULPA DE LOS MANDAMIENTOS?
  6. More Recent Articles
  7. Search La columna del hermano José
  8. Prior Mailing Archive

INTERCEDER



Una cita de san Ambrosio vale por toda una catequesis de horas.

¿Qué es interceder?
¿Qué es pedir por los demás?
«Si oras solamente por ti, serás el único intercesor en favor tuyo. En cambio, si tú oras por todos, también la oración de todos te aprovechará a ti, pues tú formas también parte del todo. De esta manera, obtendrás una gran recompensa, pues la oración de cada miembro del pueblo se enriquecerá con la oración de todos los demás miembros». (San Ambrosio, Tratado sobre Caín y Abel).
Una oración que sabe interceder se hace católica, universal, integrando a todos.
Una oración que sabe interceder se sitúa en el Corazón de Cristo pidiendo por todos.
Interceder por todos, rogar por las necesidades y sufrimientos de los demás, es participar de una caridad superior. Por eso la Iglesia intercede siempre en la oración de los fieles (y ésta es la respuesta que todos rezan o cantan) y en las preces de Vísperas. Así nos educa para luego, privadamente, interceder ante el Señor en el Sagrario o solemnemente expuesto a la adoración.

Javier Sánchez Martínez
    

CAROLINE INVOCABA ESPÍRITUS Y HACÍA RITUALES DE REIKI Y CON CRISTALES: LE CAMBIÓ UNA MISA DE JUEVES


Educada sin religión, algo la atraía a la iglesia.

"Hasta septiembre de 2011, yo no tenía ningún interés en la religión, en absoluto", explica la inglesa Caroline Burt en ChNetwork.org. Había ESTADO IMPLICADÍSIMA EN LA NUEVA ERA, EL REIKI Y EL ESPIRITISMO, pero Dios no le interesaba. ¿Qué le cambió y le llevó a un cristianismo alegre y gozoso?

Una misa de diario con la puerta abierta.
Un convento con una librería bien atendida y el libro adecuado.
Una señora que le invitó a rezar el Rosario.

Pero el camino hasta llegar allí fue largo y atravesó valles realmente tenebrosos.

FAMILIA SIN RELIGIÓN
De bebé, Caroline fue bautizada en la Iglesia de Inglaterra (anglicana), aunque SU PADRE ERA ATEO CONVENCIDO Y SU MADRE NO IBA A LA IGLESIA. "De hecho, de niña EN CASA SE ME ANIMABA A NO PRACTICAR LA FE CRISTIANA", recuerda.

Creciendo en el sureste de Inglaterra, se educó en escuelas anglicanas, donde había clases de religión y oraciones por la mañana, pero ella no prestaba ninguna atención ni lo valoraba. Cuando acabó la escuela, desapareció cualquier oración en su vida.

Alguna vez que iba a la iglesia para bodas o funerales, pensaba que la gente religiosa era rara; ¿POR QUÉ IR A LA IGLESIA LOS DOMINGOS, PUDIENDO QUEDARSE EN LA CAMA durmiendo tranquilamente?

7 AÑOS DE ESPIRITISMO Y NEW AGE

En 2003 se mudó a la Isla de Wight, frente a la costa sur de Inglaterra. Allí acudió a una echadora de cartas de tarot, que la invitó a su grupo de "new age" (nueva era). "ESA SEÑORA ERA UNA MEDIUM PRACTICANTE Y DIRIGÍA UN GRUPO PSÍQUICO". Acudió al grupo por curiosidad... y se quedó 7 años.

"En ese tiempo, APRENDÍ CÓMO SER YO MISMA UNA MEDIUM, CANALIZANDO ESPÍRITUS a través de mi cuerpo, leyendo cartas del tarot, ENTRENÁNDOME PARA SER UNA SANADORA CON REIKI, Y ENTRENANDO A OTROSpara que lo hicieran. Impartía TALLERES DE CRISTALES Y DE "ÁNGELES", que incluían sanación y ciertos hechizos "mágicos" para atraer a nuestra vida lo que yo y otros deseábamos".
 [Para un análisis católico del reiki, lea aquí las conclusiones del padre Gareth Leyshon.]

FIESTAS NEOPAGANAS
"Además, celebraba los shabats, las octavas, los días de cuarto de luna que representan las estaciones del año en las que invocábamos los poderes de los dioses y diosasy realizábamos ciertos rituales. Asistí a una ceremonia del nombre (que es como un "bautizo pagano") y un enlace de manos entre dos ex-católicos."

En enero de 2011 todo eso ya no le llenaba. Pensó que no podía crecer más en esa dirección. Además, su nuevo trabajo como cuidadora en casa de una anciana durante 24 horas al día no le dejaba casi tiempo libre para esas cosas.

UNA PARROQUIA CON LA PUERTA ABIERTA
A mediados de septiembre, teniendo algo de tiempo para sí misma, visitó su pueblo de Ryde, en Isla de Wight. "Por alguna razón, decidí dar un paseo. Mientras caminaba por la parte alta de High Street, VI UNA PUERTA ABIERTA Y MIS PIES ME LLEVARON DENTRO. Había vivido en Ryde 14 años, y aunque suene raro, NUNCA ME HABÍA DADO CUENTA DE QUE ALLÍ HUBIESE UNA IGLESIA, aunque pasé ante ella cientos de veces".

"Entré en la iglesia cuando estaban celebrando la misa católica. Yo no sabía entonces que era una iglesia católica. No quería llamar la atención, así que me senté para pasar desapercibida. El cura decía algo, la gente respondía, las palabras pasaban de largo para mí, pero ESTANDO ALLÍ SENTADA, ESCUCHANDO, ALGO EN MI INTERIOR SE movió. A lo largo de esa misa, la gente se arrodillaba, o se levantaba, o se arrodillaba otra vez, y yo con ellos, fingiendo que sabía lo que pasaba. Entonces se levantaron todos y fueron delante, y el cura repartía lo que -según supe luego- era la Sagrada Comunión. En ese momento, simplemente me quedé sentada pensando: vale, aquí estoy sentada en una iglesia un jueves por la mañana, pero, de verdad, yo nosoy de ir a iglesias."

LA PAZ DEL MONASTERIO
La vida pareció seguir sin cambios, pero unos días después, estando en Ryde otra vez, Caroline acudió al cercano MONASTERIO DE MONJES BENEDICTINOS DE QUARR ABBEY (www.quarrabbey.co.uk). Lo había visitado una vez con su madre, 8 años atrás, sin prestarle atención, y había pasado varias veces ante él yendo a cualquier otro lugar. Pero esta vez aparcó su coche, ENTRÓ EN EL TEMPLO Y SE SENTÓ ALLÍ, preguntándose porqué ella, una seguidora de la Nueva Era, sin interés en Dios, se sentía atraída.

"Estando allí sentada, UN SENTIDO PROFUNDO DE PAZ VINO SOBRE MÍ, Y DE NUEVO SENTÍ QUE ALGO CAMBIABA en mi interior. Al cabo de un rato, salí, vi el cartel que señalaba la librería, ME ACERQUÉ A LA SEÑORA DEL MOSTRADOR Y LE ESPETÉ: ´¿CÓMO ME HAGO CATÓLICA?´ Creo que esperaba que se riese de mí, pero ella parecía pensar que era una pregunta perfectamente razonable. Me llevó ante una selección de libros de la Sociedad de la Verdad Católica y tomó uno titulado "CÓMO HACERSE CATÓLICO". Fue el primer libro religioso que compré".
LOS CURSOS DE INICIACIÓN PARA ADULTOS
En la librería también le dieron el número de teléfono de la parroquia que ya había visitado. Les telefoneó y habló con la responsable de los cursos de iniciación cristiana de adultos, que empezarían dos meses después. Por cuestiones laborales, no pudo ir a la primera sesión.

A la segunda sí: vio gente muy agradable, pero se sentía muy fuera de lugar aprendiendo sobre la fe católica desde cero. LA TERCERA SESIÓN SE LA SALTÓ, CON EL PENSAMIENTO "ESO NO ES PARA MÍ", PERO SE SINTIÓ INQUIETA TODA LA tarde, así que decidió ser constante en las siguientes sesiones. Y se enganchó. Cada miércoles quería ir y aprender más de la fe.

EL PRIMER MANDAMIENTO CHOCA CON LA NEW AGE
Aprendió el Primer Mandamiento: "Yo soy el Señor, no tendrás dioses extraños ante mí". Chocaba con toda su experiencia Nueva Era, su invocación de espíritus y energías...

"Y cuando hablamos de pecados mortales y veniales, me preocupó porque supe que había pecado gravemente, pero mi tutora puntualizó que en esa época YO NO HABÍA TENIDO UN CONOCIMIENTO PLENO PREVIO DE QUE LO QUE HACÍA ERA UN PECADO CONTRA DIOS. Eso me confortó, pero he de admitir que no fue fácil".

En enero de 2012 Caroline realizó los primeros Ritos de Elección en la catedral de Portsmouth, exactamente 50 AÑOS DESPUÉS DE HABER SIDO BAUTIZADA DE NIÑA, muy contenta y emocionada.

LA CONFESIÓN CASI LE ALEJA DEL CATOLICISMO
Había algo que le asustaba: su primera confesión. Se acercaba marzo, la Cuaresma, y ella se ponía muy nerviosa. Tanto, que incluso DECIDIÓ ¡DESERTAR A LA IGLESIA ANGLICANA! PIDIÓ CITA A LA PARROQUIA ANGLICANA, y allí se dirigía un viernes por la tarde, cuando se encontró por la calle con su madrina de confirmación, que casualmente había pasado por Ryde para atender unos asuntos.

- ¿Qué te parece si vamos a la parroquia y rezamos juntas el Rosario un rato? -dijo la señora.

CAROLINE NUNCA HABÍA REZADO EL ROSARIO. PENSÓ QUE ACABARÍAN MUY PRONTO, y que aún tendría tiempo de ir a su cita en la parroquia anglicana. Así que accedió, y rezó su primer rosario.

"Fue adorable. Me equivocaba, me liaba aquí y allá, pero ALGO ME SUCEDIÓ DURANTE EL ROSARIO. SUPE QUE DIOS ME HABÍA ENVIADO A ESTA SEÑORA PARA QUE NO ABANDONASE la Iglesia Católica. Al acabar, dijimos una oración, y di gracias a Dios. Después, le expliqué a ella lo que había estado a punto de hacer. Nunca fui a la parroquia anglicana, y una semana después me confesé por primera vez. Resultó que no era tan malo como pensaba. Sí, estaba nerviosa, pero el sacerdote no podía haber sido más agradable".

CONFIRMACIÓN Y VIDA DE ORACIÓN
Su confirmación tuvo lugar una semana después. Sus padres y parientes no acudieron, no querían saber nada de su decisión de hacerse católica, o cristiana de ningún tipo.

Pero ella hoy declara estar muy contenta. Le encanta participar en el coro. ES MIEMBRO DE LA LEGIÓN DE MARÍA, Y CADA DÍA REZA EL ROSARIO Y LA CORONILLA DE LA DIVINA MISERICORDIA. Hoy es incluso voluntaria en la librería de la Abadía de Quarr, donde por primera vez decidió hacerse católica.

"Cada día empiezo la mañana con oración y doy gracias a Dios de que vio una oveja perdida y la trajo a su rebaño", explica.

    

FRANCISCO EN EL ÁNGELUS: EN LA CONFESIÓN NO ENCONTRAMOS AL JUEZ SEVERO SINO AL PADRE MISERICORDIOSO


El papa Francisco rezó este domingo 2 de agosto, la oración del Ángelus desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, ante una multitud de fieles, peregrinos y turistas que le atendía en la Plaza de San Pedro.

El Pontífice recordó la lectura del evangelio día que dice “Yo soy el pan de vida, quien viene a mí no tendrá más hambre y quien cree en mí no tendrá nunca sed”, en referencia a la Eucaristía. Y precisó que es “el don más grande que sacia el cuerpo y el alma”.

Concluida la oración del ángelus el Santo Padre dirigió sus saludos, e indicó que este domingo en la ciudad italiana de Asís se recuerda la “fiesta del perdón”. El Papa señaló que la misma “es un fuerte llamado para acercarnos al Señor en el sacramento de la misericordia y también para recibir la comunión”.

Y recordó que “hay gente que tiene miedo de acercarse a la confesión olvidándose que allí no encontramos a un juez severo sino al Padre inmensamente misericordioso”.

Si bien el Pontífice reconoció que “es verdad que cuando vamos al confesionario sentimos un poco de vergüenza, y esto nos sucede a todos, a todos nosotros”, si bien tenemos que recordar “que también esta vergüenza es una gracia que nos prepara al abrazo del Padre que siempre perdona y siempre perdona todo”.

LA FIESTA DEL PERDÓN
El 1 de agosto, en la Basílica papal de Santa María de los Ángeles, se abrió la solemne Fiesta del Perdón de Asís, que se clausuró el domingo, día 2. A lo largo de estas jornadas, ininterrumpidamente muchos sacerdotes en la Basílica confiesan en varios idiomas y celebran la Eucaristía.

La Misa y procesión eucarística, de apertura ha sido presidida por el padre José Rodríguez Carballo, Ministro General de los Frailes Menores y concluye hoy domingo con la solemne eucaristía presidida por el obispo de la ciudad, monseñor Domenico Sorrentino.

La fiesta de la dedicación de la Porciúncula culmina con la llegada de la marcha nacional de jóvenes franciscanos. Los Hermanos Menores preparan la "Fiesta del Perdón de Asís", con un triduo solemne que se realiza en la Basílica de San María de los Ángeles.

Miles de peregrinos acuden cada año a la Porciúncula para recibir la indulgencia plenaria que San Francisco le pidió y obtuvo del Papa Honorio III, en el año 1216.

ORIGEN DE LA FIESTA
La web de los Franciscanos indica:
“En julio de 1216, Francisco pidió en Perusa a Honorio III que todo el que, contrito y confesado, entrara en la iglesita de la Porciúncula, ganara gratuitamente una indulgencia plenaria, como la ganaban quienes se enrolaban en las Cruzadas, y otros que sostenían con sus ofrendas las iniciativas de la Iglesia. De ahí el nombre de Indulgencia de la Porciúncula, Perdón Asís, Indulgencia o Perdón de las rosas (por el prodigio que medió en su confirmación según alguna tradición tardía) u otros parecidos”.

“Más allá de las controversias históricas acerca de los orígenes y circunstancias de la concesión de la Indulgencia, lo cierto es que la Iglesia ha seguido, hasta nuestros días, otorgando y ampliando esa gracia extraordinaria. En la actualidad, esta Indulgencia puede lucrarse no sólo en Santa María de los Ángeles o la Porciúncula, sino en todas las iglesias franciscanas, y también en las iglesias catedral y parroquial, cada 2 de agosto, día de la Dedicación de la iglesita, una sola vez, con las siguientes condiciones: 1) visitar una de las iglesias mencionadas, rezando la oración del Señor y el Símbolo de la fe (Padrenuestro y Credo); 2) confesarse, comulgar y rezar por las intenciones del Papa, por ejemplo, un Padrenuestro con Avemaría y Gloria; estas condiciones pueden cumplirse unos días antes o después, pero conviene que la comunión y la oración por el Papa se realicen en el día en que se gana la Indulgencia”.

    

ME SIENTO UN NÁUFRAGO ESPIRITUAL


En este mar apático se nada y se nada, buscando una isla donde aferrarse, hasta que vemos a Dios a nuestro alrededor.

Por: Oscar Schmidt | Fuente: www.reinadelcielo.org

Si, a veces me siento como un náufrago nadando en un mar de incomprensión espiritual, tratando de encontrar aunque más no sea una isla pequeña donde descansar ¿A qué me refiero?

Rodeado de la vida mundana, no se advierte que los demás miren este mundo aunque no sea más que un poquito, con los ojos de Dios. Escucho hablar a la gente de cosas que suceden, y se advierte de inmediato la mano de Dios en ello. Pero, ¿cómo decirlo, si no hay peor sordo que el no quiere oír, ni peor ciego que el que no quiere ver? Miro a derecha, a izquierda, por delante y por detrás, y sólo veo gente que no tiene la más mínima voluntad de introducir a Dios en sus vidas. ¡Un verdadero mar de frialdad espiritual! Miles de millones de almas viven totalmente ajenas a Él. Mientras rezo en mi interior, y pienso en lo mal que se siente el Creador al ver semejante nivel de indiferencia, más y más me siento como un náufrago perdido en un mar de ignorancia y ceguera espiritual. Y ésta realidad me resulta visible en aquellos momentos en que, por Gracia de Dios, se abre mi corazón a ver la realidad con una mirada espiritual, porque el resto del tiempo entristezco al Señor con pensamientos y sentimientos del todo mundanos también.

En este mar apático se nada y se nada, buscando una isla donde aferrarse. Y esas islas aparecen, cuando cruzamos nuestro camino con alguien que ve a Dios en lo que ocurre a nuestro alrededor. ¡Y cómo nos aferramos a estas personas en esos momentos! Conversaciones vibrantes, plenas de amor a Dios, compartiendo tantas cosas que el mar-desierto espiritual que nos rodea ignora totalmente. Son momentos de descansar, de tomar fuerzas, de recordar que el Señor nunca nos deja desamparados. Y luego de gozar estos instantes de unión con esos hermanos en el amor a Jesús y María, a nadar nuevamente en el mar que nos rodea.

Creo que nuestra obligación, como hijos de Dios, es sobreponernos a éstas frustraciones del alma, y seguir luchando en medio de tan grande incomprensión. Debemos dar testimonio del amor por Dios, aunque nadie nos preste atención, a riesgo de que nos tomen por locos o aburridos, o pasados de moda, o el calificativo que sea. Imaginen que el pobre Jesús también nadó en este mar espiritual cuando vino a nosotros, y como siempre, la Palabra del Señor es el modelo de lo que debemos esperar de nuestras vidas, y también de cómo debemos reaccionar frente a la falta de amor del mundo.

Hoy nos sentimos náufragos, y también colaboramos con el naufragio general ante nuestra falta de amor por El. Pero, personalmente, creo que si cada uno de nosotros nada con fuerza en estas aguas, dando vigoroso testimonio del amor como único camino, se irán formando más y más islas a nuestro alrededor, hasta que se unan poco a poco.

Y esas islas, que son las almas de los que aman a Dios, unidas unas con otras formarán un continente espiritual, donde reine el Amor por nuestro Dios, donde se pueda pisar firme y confiado en tierras regadas por las lágrimas de quienes donaron sus vidas por el Salvador, a lo largo de los siglos.
    

¿SERÁ CULPA DE LOS MANDAMIENTOS?


El bien de quienes viven los mandamientos construye las páginas más hermosas de la historia humana.

Por: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net

El argumento reaparece con cierta frecuencia: hay gente que hace cosas “malas” porque existen normas equivocadas. Si quitamos las normas equivocadas, las cosas irían mucho mejor.

Este modo de pensar surge, especialmente, ante los temas de la Iglesia. ¿Sale la noticia de que un personaje famoso se divorció? La culpa sería de la intransigencia de la Iglesia en la moral matrimonial. ¿Existen católicas que eliminan a sus hijos con el aborto y luego tienen complejos de culpa? No habría síndrome post-aborto si el Papa y los obispos aceptasen la realidad y permitiesen el aborto como un derecho para todos.

Son pocos, sin embargo, los que aplican estos razonamientos a otros ámbitos de la vida ética. Por ejemplo, casi nadie diría que hay ladrones porque existe el mandamiento de no robar, o que hay asesinos porque Dios le dijo a Moisés que está mal matar.

No podemos olvidar que una norma buena vale siempre, aunque existan quienes la violan. El robo, por lo tanto, siempre será delito, y no tiene sentido pedir que se supriman las normas antirrobo para solucionar el problema de los ladrones.

Con un poco de honestidad podemos reconocer que la existencia de normas no causa los delitos, y que los mandamientos de Dios no son el motivo de que existan pecados. Si algo está mal, el mandamiento simplemente lo reconoce. Si algo está bien, el mandamiento lo tutela y lo promueve.

Si una persona asume un compromiso bueno para la propia vida, como el que miles de auténticos enamorados dan el día de su matrimonio, tiene el deber de mantenerse fiel al mismo, si tiene un mínimo de dignidad, coherencia y honradez.

Por lo mismo, la infidelidad conyugal no se solucionará si se suprime el matrimonio monogámico y si se permite la poligamia. Ni los fraudes disminuirán si se cambia la ética que “manda” aportar dinero para el bien común, según un modo equitativo de distribuir costos entre los ciudadanos.

Por eso, cuando sale a la luz la noticia que muestra la debilidad de un ser humano, no tiene sentido decir: “quitemos esta norma, cancelemos este mandamiento, y así no se repetirá esta falta”.

Las normas basadas en una ética correcta valen siempre, también cuando existen miles de delincuentes, de infractores, de personas que no son capaces de ser fieles a sus promesas ni a la religión que dicen profesar.

Los mandamientos no son, por lo tanto, la causa de las flaquezas humanas. Son simplemente señales que indican cuál es el camino correcto. Seguir ese camino es lo propio de almas grandes y buenas.

Son muchas, digámoslo sin miedo, esas almas buenas, aunque no aparezcan en la prensa. Porque sigue en pie el dicho “el mal hace ruido, pero el bien es silencioso”. Pero el ruido queda sólo en eso, ruido que pasa. Mientras que el bien de quienes viven los mandamientos construye las páginas más hermosas de la historia humana.
    

More Recent Articles

You Might Like

Click here to safely unsubscribe from La columna del hermano José. Click here to view mailing archives, here to change your preferences, or here to subscribePrivacy